En un país contado desde las regiones, Enfoque de Oriente es uno de los mejores medios

Fotografía: Cortesía Revista SEMANA

Por: Mariana Álvarez L.

El 1 de junio Enfoque de Oriente cumplió 29 años, tras su primera publicación en 1990. Desde entonces, en la inquietud de narrar lo que sucedía principalmente en el Altiplano, en el lugar de la noticia y el mensaje que queremos escuchar, ha ido mutando y creciendo, como un niño que después de caminar ya quiere correr. A partir de su fundación, por don Gildardo Monsalve, hasta ahora, la transformación ha hecho parte del medio; este intento por crecer y aprender de lo que sucede, de lo que se niega a desaparecer y lo trae de nuevo a la memoria, es lo que hoy permite decir con voz fuerte y el puño arriba sosteniendo la pluma, que esta pasión no ha valido la pena, sino la lucha.

La identificación y el enfoque en las realidades del Oriente antioqueño, escritas desde el corazón de sus habitantes, y la investigación y reflexión de las gentes del común, es lo que reafirma finalmente el ejercicio que más allá de ser profesional es humano. Sepan que ni siquiera los principios ‘éticos profesionales’ del periodismo o la comunicación alcanzan el lugar de los principios ‘éticos humanos’. Sepan también que nuestra existencia se debe a los últimos, sobre todo por devolvernos el rostro que ha sido reemplazado por cifras, por hacer de la profesión y de cada publicación la posibilidad de confiarnos unxs a otrxs los secretos que no cuentan los diarios, por caminar en el anhelo de habitar un territorio donde no solo pululen las noticias, las falsas verdades o los boletines institucionales, por hacer de la narración un relato eterno que se instale en la memoria y nos recuerde que esta preciosa región ha merecido -desde siempre- ser contada por sus habitantes, desde su raíz, en las periferias, en los campos, en los lugares recónditos donde la información ha dejado de ser un derecho para convertirse en privilegio.

Lo dijo Jesús Abad, “ser periodista es una pasión por la verdad y la vida. Es esta quizás una de las definiciones más certeras en el resumen de sentir que el periodismo es la respuesta a la indiferencia y el olvido; tal y como Gumucio lo sustenta hablando de comunicación alternativa.

Sentir propio el medio ha sido la misión desde que la comunicación para el cambio social enrutó el trabajo. Hay que dejar de pensar que los medios -a partir de la tal neutralidad– son las plataformas lejanas a las comunidades, que solo llegan al territorio en los momentos de crisis y no para celebrar sus victorias, o incluso acompañar el camino. Al día de hoy, Enfoque de Oriente conmemora un ancho recorrido que se une en la alegría personal de llevar por 4 años su dirección y contar un año de trabajo colectivo entre lxs colegas que desde entonces firman el staff en los créditos. Durante este tiempo, hemos abrazado el territorio, y de vuelta, hemos sentido el reconocimiento de las comunidades, la única y exclusiva razón de ser de estas páginas por las que mes a mes trabajamos para su publicación. Han sido días en los que la búsqueda incesante por las #NuevasManeras de contar, la premisa que tanto defendemos y abanderamos, se ha fundamentado en el método de la pregunta y el arte; pues si algo hemos aprendido es a escuchar las respuestas a nuestras preguntas, a desentrañar la realidad de la materia para la provocación, reflexión, simbolismo e invitación artística que en sí misma posee la palabra.

El mundo claramente necesita más silencios que palabras, pues carece de la escucha, predomina por sus amplios, largos e insensibles discursos.

Si preguntar es un verbo. Escuchar es su razón de ser.

De esta manera, el continuar en la flagrante resistencia de ser un medio alternativo, entre el caos, las ofertas, la compraventa de principios, el poder y el capital sobre la vida y la verdad, se une al cariño de las y los lectores, el reconocimiento del XII Premio de periodismo regional, el país contado desde las regiones, realizado por la Revista Semana y el Grupo Argos, y apoyado por el PNUD y la FLIP, el cual nos selecciona como uno de los mejores medios comunitarios de Colombia en la categoría del premio Amparo Díaz, siendo así, entre los tres finalistas, el único medio impreso en representación de la región y el departamento de Antioquia.

Medellín 9 mayo 2019. Entrega de Premios Periodismo Regional. Reconocimiento premio Amparo Díaz. Foto: David Estrada Larrañeta

Este nombramiento es una oportunidad para decirle al país que esta región está activa, que se moviliza, que también quiere la paz; que en ella habitan muchas personas que se juegan el tiempo y la vida por la defensa del territorio, por la reivindicación de sus derechos. Es esta la respuesta a días de desencanto, de tristeza, de nostalgia, de dolor, de alegrías, de otros triunfos, de satisfacción, de verdades, de escucha, de sentir que hacer lo correcto es simplemente conectarnos con la categoría de humanidad que creemos y tenemos.

Valoramos de toda esta experiencia y alegría, la oportunidad de conocer la voluntad, la convicción, la valentía y el amor de otros y otras periodistas en otras regiones del territorio nacional. Se avivan las emociones al constatar que somos muchxs lxs que nos animamos a construir de otras maneras, a hacer de la palabra y los medios una revolución silenciosa, humanitaria y colectiva. Asimismo, es amplio el reto y el aprendizaje, sobre todo cuando confirmamos que ser periodistas no es una cualidad distinta a la de seres humanos;así que no hay que temer al activismo desde la palabra,la tal neutralidad nunca está en juego porque no existe, siempre la realidad nos propone fundamentos para defender causas, cuestionar situaciones, celebrar los pequeños o grandes logros y no hay porque ocultar las emociones, tampoco las banderas; el asunto que resulta indispensable, sin temor a nada más, es que debemos contar las cosas como son, y no como quisiéramos que fueran. Los territorios lo merecen y la historia lo necesita.

En resumen, parafraseando a Fernando Ramírez, presidente del Consejo directivo de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), minutos antes de la premiación: Quizás los medios regionales no alcancen la masificación de los medios nacionales, pero jamás un medio nacional podrá contar el territorio como lo hace un medio regional, donde están quienes verdaderamente lo habitan, lo sienten, lo duelen, lo conocen.

Desde el corazón que me habita y la pasión que de mí emana, desde la dirección y el trabajo colectivo en Enfoque de Oriente, sabemos que nadie más cuenta la región como en estas páginas se hace, y no por nosotrxs exactamente, es porque aquí escribe el pueblo que se atreve a hablar.

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