Esquemas asociativos propuestos para el Oriente antioqueño

Por: María Alejandra Franco Londoño, Valentina Zuluaga Aristizabal y Elizabeth Pavas Gómez.

La organización territorial de Antioquia comprende nueve subregiones, con un total de 125 municipios. Una de estas subregiones es la que se encuentra ubicada en el suroriente de Antioquia entre el Valle de Aburrá y el Valle del Magdalena Medio. La subregión está compuesta por 23 municipios, los cuales han sido agrupados en 4 zonas a partir de dinámicas socio-económicas, culturales y físico-naturales homogéneas, estas son: Altiplano, Bosques, Embalses y Páramo. 

El Oriente es una subregión que tiene un papel protagónico dentro del desarrollo departamental, lo que lo ha posicionado como una zona estratégica. Además, es considerada el epicentro del sistema de generación de energía eléctrica del país, con seis embalses y cinco centrales hidroeléctricas (Playas, Guatapé, San Carlos, Jaguas y Calderas) que generan el 29% de la energía nacional y el 73% del departamento, según la Cámara de Comercio del Oriente Antioqueño, 2015. Asimismo, cuenta con un corredor vial que es la autopista Medellín-Bogotá la cual articula la capital de la República con las costas Atlántica y Pacífica, el Oriente y el Occidente del país.

El proceso de industrialización en el Oriente antioqueño ha estado sujeto al crecimiento de la subregión y a un rápido desarrollo de infraestructura de servicios en las últimas décadas, principalmente en torno a la zona del Altiplano. Esta cuenta con aeropuerto internacional, zona franca, el Túnel de Oriente, sector industrial, agrícola y demás megaproyectos. “Esto da cuenta de los esfuerzos de la metrópoli de Medellín por generar la conectividad necesaria para aprovechar al máximo los recursos de la región metropolitana” (Muñoz y Botero, 2018, pág. 49). 

Sin embargo, en la década de los sesenta, el Oriente antioqueño era una subregión notablemente rural; solo Rionegro y algunos municipios aledaños mostraban cierta dinámica urbanística, pero por su ubicación estratégica entre el Área metropolitana del Valle de Aburrá y el río Magdalena, este territorio empieza a adquirir notoria relevancia en el ámbito nacional.

El territorio cuenta con alta capacidad hídrica, fertilidad del suelo, variedad de climas que le confieren un valor importante a la diversidad de los recursos naturales y al alto potencial turístico que posee. Todas estas potencialidades hicieron que esta subregión fuera blanco de las políticas desarrollistas de la década de los sesenta y setenta que permitieron la relocalización industrial, la urbanización de los poblados para equilibrar el crecimiento urbanístico de Medellín y el aprovechamiento de la mano de obra barata para la producción (Montoya, Carmona, 2018). 

La capital antioqueña ha tenido un crecimiento demográfico vertiginoso con una gran expansión territorial, lo que ha generado cambios en la configuración socio espacial del Oriente antioqueño. En consecuencia, se piensan e investigan diferentes tipos de asociatividad y organización del espacio, conformando alianzas estratégicas que impulsen el desarrollo autónomo y autosostenible de las comunidades. 

Desde esa misma perspectiva, el señor Juan Camilo Morales, concejal de El Carmen de Viboral dice: 

“En el departamento de Antioquia hace rato se viene hablando de los esquemas de asociatividad y si nos remitimos directamente al Oriente antioqueño, llevamos una década hablando de la necesidad de asociarnos como municipios, porque hoy somos la subregión del departamento de Antioquia con mayor desarrollo económico, cultural y social, después del Valle de Aburrá. En el año 2009 se creó una comisión con la idea de planificar el territorio y esta se llamó PLANEO, desde ese año se viene hablando de la necesidad de crear un esquema asociativo que permita que en la subregión se puedan desarrollar y realizar obras de infraestructura, equipamiento social, prestación de servicios públicos y demás que hoy necesita el Oriente; el tema no es nuevo, solo que en esta administración se está consolidando más la idea de conformar el Área metropolitana”

¿Área metropolitana o Provincia administrativa y de planeación? 

“El Gobierno Nacional promoverá la conformación de esquemas asociativos a través de incentivos a las regiones administrativas y de planificación, regiones de planeación y gestión, provincias administrativas y de planificación, áreas metropolitanas y entidades territoriales económicamente desarrolladas, para que se asocien con las más débiles, a fin de hacer efectivos los principios de solidaridad, equidad territorial, equidad social, sostenibilidad ambiental y equilibrio territorial previstos en los numerales 8 y 15 del artículo 3° de la ley orgánica de ordenamiento territorial”. (Ministerio del Interior y de Justicia, 2011, pág. 19). 

Dos de los modelos asociativos que se están discutiendo actualmente para la planeación del Oriente antioqueño son el Área metropolitana y la Provincia administrativa.

El debate entre Área metropolitana y Provincia administrativa no ha sido de corto aliento, desde el último año hay posturas encontradas frente a ambos modelos supramunicipales que permiten, dependiendo cada uno, consolidar proyectos que mejoren las condiciones de vida de la subregión de manera integral y sostenible. Para ejecutarse se debe contar con una consulta popular. 

Es así como la ley Orgánica de Ordenamiento Territorial 1454 de 2011 define las dos asociatividades. Menciona que el Área metropolitana es un esquema de integración para el territorio, funciona como mecanismo de articulación del desarrollo de los municipios, a partir de una cooperación entre dos o más instituciones de subregiones diferentes una de ellas siendo ese ente central que tiene mayor autonomía sobre las demás y atiende a liderar las responsabilidades y derechos específicos para dicha agrupación. (Congreso de la República de Colombia, 2011).

Por su parte, define la Provincia administrativa y de Planificación como un esquema que tiene como propósito trabajar conjuntamente con los mismos municipios de una subregión en la prestación de servicios públicos, la ejecución de obras de ámbito regional y el cumplimiento de funciones administrativas mediante convenios por los alcaldes respectivos con un modelo de planificación integral conjunto. (Congreso de la República de Colombia, 2011).

Las nuevas exigencias que impone la lógica económica de crecimiento y expansión giran en torno a esquemas asociativos que sean apropiados para garantizar la adecuación de las dinámicas políticas, jurídicas y sociales de las mismas en el territorio del Oriente antioqueño, generando entonces una controversia no solo en los dirigentes de dichas municipalidades, también en la comunidad; por ello, se busca esclarecer la forma en la que estas asociatividades se quieren materializar en el territorio. 

De este modo, el académico Erney Montoya Gallego afirma que el esquema asociativo que tendría mejor armonía con la subregión en cuanto a su economía, sus diversos estilos y dinámicas rurales sería la Provincia administrativa, dado que 

“En el 2011, en la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial se trazaron unas posibles formas de asociatividad supramunicipal y aparece como tal el esquema de Provincia administrativa y de Planeación, aunque desde hace aproximadamente treinta a treinta y cinco años se ha estudiado este tema por todas las dinámicas que tiene el territorio en lo cultural, social, político y ambiental, por ello, desde este punto de vista histórico conviene más la Provincia”  

Para complementar un poco la postura anterior, Nelson Restrepo Ramírez de la corporación Conciudadanía afirma que “los municipios del Valle de San Nicolás o Altiplano tienen unas necesidades más urbanas, pero no se puede desconocer que esta región es inmensamente rural, por lo que deben pensarse muy bien estas figuras asociativas en bienestar de la totalidad de quienes la integran”.

En el Oriente antioqueño la ruralidad es un factor fundamental, sin embargo, hay una alta preocupación por el acelerado y desordenado desarrollo urbanístico de la zona del Altiplano, pues ha tenido una planeación territorial administrada desde las dinámicas que tiene el Valle de Aburrá, es por eso que desde allí parte la idea de implementar el esquema de Asociatividad de Área metropolitana, ante lo que Ramírez menciona que “para conformar un Área metropolitana basta con la voluntad de los alcaldes que la conformarían y la voluntad del anterior gobernador de Antioquia de quien fue la iniciativa, Luis Pérez Gutiérrez”.

Por consiguiente, el funcionamiento del Área metropolitana como entidad administrativa y de derecho público tiene una personería jurídica y pública, lo que la hace autónoma en su funcionamiento, a partir de un Plan de Ordenamiento Metropolitano. Además, los proyectos en conjunto se pueden desarrollar ya sea por un municipio o toda la región. El Área metropolitana es establecida por la ley 1625 del año 2013, la cual manifiesta que para funcionar necesita de un municipio núcleo que sería el de mayor categoría, para el caso específico de la subregión es Rionegro, este se encargaría de asignar un gerente metropolitano y también de formar una junta directiva encargada de toda la planeación territorial aplicada en este esquema asociativo. 

En cambio, la Provincia administrativa funciona de manera mutua con los concejos y los alcaldes de los municipios que la conforman, planificando proyectos en conjunto sin necesidad de contar con una junta directiva o con un órgano externo que tenga que dar autorización para que aquellos procesos se puedan llevar a cabo.

Ventajas y desventajas de estos esquemas asociativos

Por un lado, el Área metropolitana como ventajas tiene la regulación de la prestación de servicios públicos para los municipios que la conforman y que hoy no tienen una buena prestación; además de un alto presupuesto para desarrollar obras de infraestructura en los otros municipios que no poseen los recursos para la gestión. En cuanto a sus desventajas, esta figura cobra un impuesto para poder financiar su ejecución, además se piensa para desarrollar lo urbano dejando a un lado la ruralidad de los territorios, y genera una relación de desigualdad en términos de poder político y económico en cuanto a los que la conforman, debido a que el municipio núcleo es quien tiene la mayor autoridad. 

Por su parte, la Provincia administrativa y de planeación se destaca por la equidad territorial que brinda, es pensada para territorios con dinámicas urbano-rurales donde la conservación de la ruralidad es primordial, además, no cede su autonomía puesto que todos los alcaldes que la conforman tienen un mismo poder para administrar; sin embargo, no cuenta con un amplio recurso económico.

No obstante, el concejal Morales comenta: 

“La actual administración del departamento considera que las Áreas metropolitanas son locomotoras del desarrollo y que proporcionan calidad de vida y bienestar a los ciudadanos que las integran. En el departamento de Antioquia se tiene una experiencia exitosa en materia de ese esquema como el Valle de Aburrá. Hay algunos temas que se le han escapado en materia de seguridad, transporte, desigualdad social y demás, pero ha demostrado ser eficaz y se debe a que tiene un presupuesto bastante grande, a diferencia de lo que no tendría el Oriente antioqueño. Hoy, el Área metropolitana del Valle de Aburrá funciona con más o menos un billón de presupuesto, sin embargo, la subregión no tendría esa posibilidad de funcionar con ese recurso, entonces no se sabe si realmente vaya a ser una locomotora del desarrollo o más bien va a impedir que los municipios puedan desarrollarse como lo vienen haciendo, de manera organizada y planificada en algunos casos. Podemos decir que la intención de Pérez ha sido una propulsora del desarrollo urbano dejando de lado el desarrollo rural que es también importante y de una u otra manera se está desconociendo el interés y la vocación agrícola de muchos municipios que la quieren seguir manteniendo”.

¿Qué ha dicho un funcionario político?

Luis Pérez Gutiérrez, citado por el periódico Oriéntese.co dijo: “Yo como ex gobernador y que además tengo fama de vivir como en el futuro, creo que tenemos la obligación de desarrollar procesos asociativos urgentes en el Oriente, que es un territorio de interés nacional y mundial porque es la región que más desarrollo va a recibir en los próximos quince años y fuera de eso, es la que más inversiones está recibiendo, como el Túnel de Oriente de un billón de pesos, la doble calzada desde la glorieta del Aeropuerto hasta Llano Grande y Rionegro, una inversión de casi doscientos mil millones, además de la carretera que se va adjudicar en doble calzada desde Sancho Paisa hasta El Tablazo. El Oriente no para de recibir inversiones y para eso tenemos que prepararnos”. 

En conclusión, la postura de Pérez está a favor del Área metropolitana, dejando claro que lo más próximo a permear el Oriente antioqueño son esas dinámicas que desde hace muchos años se han trabajado en el Valle de Aburrá, por lo que el territorio urbano rural que se habita en el Oriente cada vez más se va uniendo a esas acciones de crecimiento, lo que muchos llaman también desarrollo.

Consideraciones finales

 Existe una ardua necesidad de comprender el fenómeno metropolitano y de provincia desde perspectivas económicas, teóricas, sociales y culturales, esto es necesario para generar instrumentos que promuevan la solidaridad y la equidad regional, perfilando alternativas que permitan solucionar la desigualdad estructural y evitar la reproducción de nuevos desequilibrios; de lo contrario, será poco efectivo mejorar las condiciones de vida de las poblaciones que habitan los territorios implicados. 

Es importante, que cualquier esquema de asociatividad sea una figura de integración territorial legítima para el Oriente antioqueño y que se conozcan las demandas del mismo para así implementar una construcción social coherente con la vocación de los municipios, en la que la participación ciudadana se tenga en cuenta como el factor principal.

Óscar Eusebio Gómez, columnista del periódico El Marinillo, dice que: “el Altiplano requiere un plan estratégico Metropolitano de Ordenamiento Territorial de forma integral para encausar adecuadamente el proceso cada vez más acelerado del desarrollo urbano. Bosques, Páramo, Embalses y Altiplano requieren con urgencia un plan provincial para la preservación de la realidad, sus recursos, el paisaje y principalmente la idiosincrasia de sus habitantes” (2019, pág. 25). 

Así pues, “en el Oriente Antioqueño, el fenómeno de la conurbación aún no se presenta, pero si se puede dar pasos de mayor integración urbano-rural, especialmente en el Altiplano, de donde deben surgir respuestas con plena responsabilidad hacia los otros municipios más rurales y alejados, los cuales requieren la solidaridad de los más desarrollados. No tiene sentido que municipios con niveles de vida medios y altos, que están más al centro de la región, conformen una figura exclusiva como el Área metropolitana, dejando por fuera, en el ostracismo y el olvido a los más pobres y alejados. En una figura, como la Provincia, se acomoda la respuesta a esta situación y en ella caben como mínimo los 23 municipios, pudiéndose jalonar el desarrollo integral de la región, advirtiéndose que los municipios más alejados y catalogados como –pobres- son quienes tienen mayor riqueza en agua, suelo, aire, flora, fauna y biodiversidad” (2019, pág. 16) 

El objetivo de este reportaje es ofrecer un marco histórico de la planeación que se ha formulado para la zona del Oriente antioqueño desde diferentes opiniones de columnistas, políticos, académicos, corporaciones, medios digitales y periódicos, que permiten esclarecer un poco el debate sobre ambos esquemas asociativos. 

Y así, queda entonces la pregunta ¿cuál sería el esquema asociativo que resalta la importancia de las regiones y localidades en el desarrollo y la búsqueda de la competitividad territorial? 


Referencias bibliográficas: 

-Cámara de Comercio del Oriente Antioqueño. (2015). Concepto económico del Oriente Antioqueño dos mil quince. Dirección de Competitividad y Desarrollo Empresarial, Rionegro, pp.1-71 

-Cardona. G. (2019, agosto/septiembre). ¿Área metropolitana mata Provincia?, El Marinillo, pp. 17, N°57. 

-Documento en línea: Ley 1454 de 2011 http://www.secretariasenado.gov.co/senado/basedoc/ley_1454_2011.html. 

-Erney Montoya Gallego académico de la Universidad Católica de Oriente. 

-Gómez,H. (2019). Área metropolitana del Oriente no es improvisada: Gobernador, obtenido el 15 de noviembre de 2019, desde: https://orientese.co/area-metropolitana-del-oriente-no-es-improvisada-gobernador/?fbclid=IwAR01JixbOp_mIwhjQ46pFJKuscLl0lbv32ZGIIbOCErcEfuRTHdI0vqUjqo

-Gómez, O. (2019, agosto/septiembre). El debate por Área metropolitana, El Marinillo, pp. 25, N°57. 

-Juan Camilo Morales concejal electo de El Carmen de Viboral. 

-Ministerio del Interior y de Justicia de la República de Colombia (2011). Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial. Imprenta Nacional de Colombia, Bogotá, pp. 1-32 

-Montoya, E y Carmona, L. (2018). La planeación del oriente antioqueño: el camino hacia la gran región metropolitana, lectura territorial del oriente cercano antioqueño, pp. 17-36. Medellín, Colombia, Universidad Pontificia Bolivariana. 

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